Noviciado

El noviciado es un tiempo de iniciación integral en el seguimiento de Cristo evangelizador, según el carisma claretiano, en orden a la incorporación a la congregación mediante la profesión religiosa. Se ordena a que los novicios puedan tener un mejor conocimiento de la vocación divina tal como se propone en la congregación, experimenten su modo de vida, conforme la mente y el corazón con su espíritu evangelizador y al mismo tiempo, puedan ser comprobadas su intención e idoneidad.

 

Los objetivos generales alcanzar en esta etapa de formación son:

 

  •  Dimensión humana: Avanzar en un proceso de maduración que permita al candidato optar consciente y libremente por la vida claretiana y asumir desde el principio las exigencias que se derivan de ella.
  • Dimensión cristiana: Fundamentar la vida de unión con Cristo, El hijo y enviado del padre, hecho hombre de la Virgen María por obra del Espíritu Santo.
  • Dimensión claretiana: Iniciarse en la vida religiosa según el carisma, espíritu y misión de San Antonio María Claret y de la Congregación.

 

Los requisitos para ingresar en esta etapa son:

 

  1. Considerado idóneo y que vaya progresando adecuadamente en aquellas actitudes que orientan hacia las exigencias de la vida religiosa y de las actividades del instituto.
  2. Haber cumplido 17 años.
  3. Poseer dotes de salud física y psíquica, aptitud y madurez humana, espiritual y vocacional.
  4. La admisión corresponde al Superior con el voto consultivo de su consejo.

 


“Formación de misioneros, Roma, 1994”