Experiencia apostólica (Año de Misión)

Esta etapa estará definida por el capítulo provincial y se ejecutará teniendo en cuenta la centralidad de la misión en nuestra vida, las experiencias apostólicas adquieren una importancia singular a lo largo del itinerario formativo y se convierten en escuela en la que, al mismo tiempo que anunciamos la palabra, somos formados como Misioneros.  La formación apostólica es fruto de la interrelación entre las acciones concretas y la iluminación que ofrece la teología de la acción pastoral. Esta formación requiere una planificación encaminada a la capacitación misionera de los formandos, que evite la improvisación, la simple buena voluntad, los reduccionismos y el realizar acciones sin evaluarlas.

 

 


“Formación de misioneros, Roma, 1994”