Referencia situacional

Toda forma de vida religiosa y de proceso formativo tiene que ser fiel a la situación del hombre y del tiempo presente, en nuestro caso la atención a los desafíos sociales, eclesiales y congregacionales, es una exigencia de nuestro carisma misionero.

 

 

La formación es un proceso que se desarrolla en situaciones concretas, en el hoy de la sociedad y de la iglesia. El mundo actual nos ofrece esperanzas nuevas y lanza a la vez retos inéditos que afectan a nuestra formación, pero también presenta obstáculos que pueden entorpecer o retrasar el proceso formativo. Por eso es necesario habituarse a un continuo discernimiento.


“Formación de misioneros, Roma, 1994”